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Reseña: Wet Leg – Wet Leg

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By Aureliano

Una nueva banda de Indie Rock y Post-punk conquistó al Reino Unido en 2021. Originarias de la Isla de Wight al sur de Inglaterra, Rhian Teasdale y Hester Chambers forman Wet Leg, un dueto mordaz cuyo sonido pegajoso y líricas hilarantes ganan más y más adeptos en todo el mundo. Su disco debut es homónimo y ahora que ya lo escuchamos te compartimos nuestra reseña.

Sobre la trayectoria de Wet Leg

La primera vez que escuché a Wet Leg fue durante el final de 2021. Con su sencilla línea de bajo y sus riffs saltarines, Chaise Longue” se ganó rápidamente un lugar dentro de mis canciones favoritas. Tiempo después esta pieza llegó al Radar de Canciones de Columna Musical en donde adelantaba que en 2022 conoceríamos el álbum de estudio que la incluiría.

En aquella ocasión te conté que Wet Leg tuvo su origen en una noche de música, alcohol y ruedas de la fortuna. Sentadas en las alturas, las dos amigas de universidad se animaron mutuamente a crear un proyecto sonoro basado en una premisa: divertirse.

Conversando con Independent, Hester Chambers detalla que muchas de sus primeras composiciones estaban casi completas en poco tiempo. “Me encantaban esas tardes”, recuerda con nostalgia. “Sólo escuchar lo que hacías a la mañana siguiente y decir: ‘Oh, Dios mío’. Nos alegramos tanto por algo que es realmente tonto”.

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Rhian Teasdale y Hester Chambers

El encierro debido a la pandemia por COVID-19 de 2020 ayudó a que ambas artistas se centraran en perfeccionar su estilo (Rhian Teasdale, por ejemplo, se concentró en tomar clases de guitarra) y empezaran a trabajar en sus primeros temas. El extraño nombre del dueto, Wet Leg, vino hasta después y tiene su origen en una combinación de emojis elegidos al azar

Luego de que vieran su talento, Wet Leg firmó un contrato con Domino Records, un sello discográfico reconocido por tener en sus filas algunas de las bandas británicas más importantes de los últimos años. Fueron ellos quienes se encargaron de financiar el álbum que hoy nos compete.

Grabación y lanzamiento de Wet Leg

Ya tenían el contrato, ahora sólo necesitaban una banda de acompañamiento. Los músicos que se unieron al proyecto fueron: Henry Holmes (batería), Ellis Durand (bajo y vocalista de fondo) y Joshua Omead Mobaraki (guitarra rítmica, sintetizadores y vocalista de fondo).

Las sesiones iniciaron durante abril de 2021 en Londres bajo la producción de Dan Carey, quien además colaboró tocando el sintetizador en algunos temas. La sencillez del proyecto ayudó a que todo estuviera listo ese mismo mes.

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Wet Leg

Como parte del plan de lanzamiento se eligieron seis temas como sencillos. Varios de ellos se publicaron junto con sus videos musicales y ayudaron a que, una vez publicado el hitChaise Longue” el resto sirviera para mantener a la banda dentro de la conversación.

Wet Leg de Wet Leg se estrenó de 8 de abril de 2022 y, al menos en el Reino Unido y Australia, se colocó en el primer sitio de las listas de popularidad. El empuje de su viralidad ayudó a que el dueto de Indie Rock tuviera un debut de ensueño con grandes ventas en varios países europeos. En Estados Unidos se colocó en el lugar 14 de la lista Billboard.

Indie Rock, Post-Punk y muchas influencias más

La portada de Wet Leg muestra a las dos músicos dándonos la espalda, pero lo suficientemente cerca para que se sienta que se están resguardando mutuamente. Una sola luz las apunta y en la esquina inferior derecha aparece su logo.

Después de su popular sencillo uno podría pensar que el disco debut de Wet Leg seguiría sólo por la línea del Post-punk pero por suerte esto es equivocado. Integrado por 12 temas, se trata de una composición ágil y flexible a la hora de tomar referencias de otros géneros como el Folk, el Garage y el Post-Rock.

A través de una visión desvergonzada del mundo, su lírica está repleta de doble sentidos, juegos de palabras y groserías. Su retrato de lugares, eventos y situaciones lo hacen material perfecto para cualquier película de comedia estudiantil.

La voz de Rhian Teasdale tiene una dinámica que la hace sentir desinteresada de lo que sea que cante. Su tono no varía demasiado entre canciones lo que provoca que pronto nos acostumbremos a la aparente inexpresividad. Consideremos el tema inicial: “Being in Love” que canta sobre la total carencia de ánimos ante la vida (y como cualquier cosa que cambie dicho estado narcotizado podría considerarse como estar enamorado). Lo anterior contrasta con el bombo potente y el riff sencillo pero emocionante de la guitarra.

La segunda canción, “Chaise Longue”, fue la que catapultó al dueto a la fama en redes sociales y en gran medida la razón por la que tantos estábamos siguiendo su carrera. El bajo minimalista – por no decir repetitivo – marcha junto a una guitarra ascendente. Pegajosa y sumamente sencilla (está construida a partir de una sola nota), tiene todo para ser un clásico del nuevo Post-punk.

“Buenos tiempos, todo el tiempo”, dice la vocalista dentro de “Angelica”, la tercera canción, que retrata con sarcasmo la clásica situación de estar en una fiesta aburridísima. Para este momento el desencanto como eje del álbum es evidente y continúa con “I Don’t Wanna Get Out” cuyo riff de guitarra tiene su origen en el de “The Man Who Sold The World” de David Bowie.

El cuarto tema es considerablemente menos animado que los anteriores, el riff bowiesco dirige un paso más cercano a la melancolía que al chiste (aunque no por ello la letra deja de ser menos mordaz), lo cual ofrece una cara interesante de la banda. La canción que escucharemos ahora es “Wet Dream”, segundo sencillo y estupenda muestra del sonido Indie Rock del dueto; irreverente y despreocupadamente sexual es la mejor muestra de por qué no tomarse las cosas tan en serio puede llegar a ser muy divertido:

Nota el cambio de timbre. La voz de Hester Chambers en “Convincing” parece soltar arena. Su aspereza es hipnótica y se adecúa a un tema que cuya progresión lo hace sentir como traído de la primera década del 2000.

Mi canción favorita de Wet Leg es la más popera y la que inicia el Lado B. “Loving You” es un reclamo a la expareja infiel. En el cínico mundo Teasdale y Chambers, el sujeto en cuestión invita a la voz lírica a conocer a su nueva pareja lo cual recibe una merecida muestra de odio. Todo lo anterior es cantado con una deliciosa melodía cuya instrumentación de pronto se toca con clásicos del Indie Rock de los 90.

Las guitarras en “Ur Mum” vibran tanto que por momentos suenan un tanto Surf. El tema también se resuelve alrededor de una pareja que no funciona y el reclamo consecuente. Su intensidad rockera se escucha aún mejor cuando Rhian comienza a repetir silabas sumando otro ritmo juguetón. Mucho más agresiva es “Oh No” centrada en los scrolls infinitos que todos hemos llegado a hacer en un móvil. A la pasividad de dicha acción se contrapone el riff más distorsionado del disco en una pieza bastante más Punk.

¿Quién diría que una canción cuya traducción es “Pedazo de mierda” sería otro highlight del álbum de Wet Leg? Pues sí, este tema sobre el gaslighting lo es. Oscila entre el Folk / Pop mezclando sonidos acústicos con blips de computadora y otro coro profundamente melódico en donde una vez más se demuestra la habilidad de Rhian para usar su voz como una brújula del dinamismo de toda la pieza. Escuchemos:

Uno de los elementos mejor logrados de la hilarante “Supermarket” es el tratamiento de las voces. Desde las que suenan en el fondo, las armonías, y, por supuesto, el descarado ritmo a la hora de cantar de la señorita Teasdale. La ridícula historia de ir drogados a la tienda adquiere un nivel teatral conforme se agregan personas a los coros. Su irreverencia e ingenio la coloca dentro de lo más divertido de Wet Leg.

El disco termina con “Too Late Now”. A pesar de no ser una pieza muy extensa, su dinámica nos transporta por tres momentos hábilmente ligados: un poco de Post-punk muy cercano al de “Chaise Longue”; una sección en donde la vocalista suena como cantante de Trip-Hop sobre una atmósfera Post-Rock y por último un poderoso cierre con una instrumentación radiante. –Parece que estoy soltando géneros sólo por llenar espacio pero no, no soy así.

Ha nacido un clásico del Post-punk de 2022

Hay un motón de emociones empaquetadas en las 12 canciones que conforman este disco. Detrás del doble sentido, las imágenes grotescas y los chistes yace la tristeza, la frustración y una angustia generacional que a veces sólo puede encontrar camino en la comedia para no sonar miserable.

Cerca del final de “Ur Mum” la vocalista nos avisa que va lanzar un alarido (como en aquella terapia de gritos que hacían John y Yoko). Este momento me es emblemático, porque en la estridencia las emociones más viscerales encuentran su casa. Es esta misma energía la que fluye por las venas del dueto Indie Rock inglés que ha sorprendido al mundo.

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Wet Leg forma parte de esos álbumes independientes de los que seguiremos hablando por un buen rato. Además, si nos les desde México déjame decirte que la banda se estará presentando en el Lunario del Auditorio Nacional el próximo 4 de octubre de 2022.

En Columna Musical ya tenemos reseñas de otros discos que serán emblemáticos del 2022, como por ejemplo Painless de Nilüfer Yanya y Pompeii de Cate Le Bon. ¿Ya los escuchaste?

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