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Reseña: Blur – The Ballad Of Darren

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By Lleimz ML

¿Quién es Darren? Aunque su figura pueda parecer una creación ficticia de Damon Albarn para este álbum, la realidad es menos misteriosa. Según la banda, Darren es un miembro muy cercano y de confianza del equipo de Blur, conocido como Darren Evans, pero apodado “Smoogy”, que ha estado con ellos desde principios de los noventa. Primero como amigo haciendo diversas tareas, luego como guardaespaldas.

Blur decidió rendir homenaje a su inquebrantable amistad a lo largo de los años y finalizar una canción que Albarn siempre había dejado en el aire, originalmente con el título provisional “The Ballad”. Así nació el título de su nuevo y noveno álbum, The Ballad Of Darren.

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Damon Albarn y Darren “Smoogy” Evans. Via: Instagram.

The Ballad Of Darren, Blur y su asalto sorpresa. Reseña

Anunciado de forma sorpresiva hace solo dos meses, el noveno álbum de la célebre banda británica se lanzó el 21 de julio. Y la espera ha valido la pena.

Por si acaso, por alguna extraña razón, no conoces o no estás familiarizado con la banda londinense, aquí en Columna Musical hemos estado hablando de ellos durante las últimas semanas. Hemos recopilado diez canciones imprescindibles, una reseña del álbum que cambió para siempre su estilo musical, y hemos recomendado sus últimos singles en la sección de nueva música. Al final, había una palpable emoción en el aire por el regreso de la banda formada por Albarn, Coxon, James y Rowntree, que no habían editado ningún álbum desde hace 8 años, después del magnífico, aunque polémico, The Magic Whip.

El álbum que estamos revisando abre con “The Ballad”, una canción finalmente completada por Albarn. Es una canción de agradecimiento con un sonido reminiscente de las baladas setenteras de T-Rex, pero sin los excesos en los coros. Aun así, se pueden apreciar coros realmente armoniosos. El track está lleno de vientos y cuerdas mezclados con la conjunción del sonido de batería eléctrica y acústica de Rowntree, y sintetizadores que le dan un aire contemporáneo.

En ciertas partes, también hay una clara influencia soul en la armonía de las voces de la banda y los quiebres que desprende la canción. En su base, tenemos el trabajo de un piano y las guitarras tanto de Albarn como de Coxon, lo que da como resultado un gran tema que se siente cálido, sereno y cariñoso.

Ya hemos hablado de “St. Charles Square”, uno de los mejores tracks del LP. Es innegable la influencia del Bowie guitarrero de Scary Monsters And Super Creeps de 1980, con un gran riff de Graham Coxon y una interpretación no teatral pero si algo actuada y divertida de Albarn en la voz. Graham ha dicho a la prensa que este álbum es uno que combina varias de las etapas de la banda. Si tuviéramos que situar esta canción en alguno de sus trabajos anteriores, sin duda encajaría en 13 de 1999.

Según la banda, St. Charles Square es un lugar donde ocurren cosas paranormales, apariciones y desapariciones. La banda vuelve a reflejar en este trabajo algunos temas que remiten al costumbrismo inglés. Y se aplaude.

“Barbaric”, el tercer sencillo de este trabajo, nos atrapa desde el principio con su drum machine y nos entrega ese Blur extremadamente pop de la época de “Girls & Boys”. Sin embargo, también podríamos decir que se siente una gran influencia de Gorillaz en este radiante track. El trabajo de las guitarras y el bajo es alegre, mientras que en el fondo la letra es una buena reflexión del pasado de Blur. Suponemos que, además de hablar del paso del tiempo, también se refiere a una mirada al espejo de su juventud noventera, donde eran los reyes del Brit-Pop.

“I have lost the feeling that I thought I’d never lose, Now where am I going?At what cost, the feeling that I thought I’d never lose,It is barbaric” (“He perdido el sentimiento que pensé que nunca perdería, ¿Ahora a dónde voy?, ¿A qué costo el sentimiento que pensé que nunca perdería es bárbaro?”).

Atención a los detalles ya que además de los coros pegajosisimos de la era Parklife -The Great Scape tenemos una letra que choca con lo alegre de la música “All of us carry trauma,And in owe of an explanation,I will pour oil from the cup on the pyre of abdication(Todos nosotros tenemos traumas, y en deuda de dar una explicación, voy a verter combustible desde la copa en la pira de la abdicación).

“Russian Strings” es una balada al piano de sonido vintage con un encanto pop inmediato, recordando de nuevo a las grandes baladas de salón como lo hicieron en “To The End”. Pero esta vez se inspiran no en la chanson francesa, sino en esos grandes bailes faustosos (de ahí su nombre, uno puede imaginar la elegante escena) con un sonido que le da un buen uso a las cuerdas y un breve pero hermoso solo de Graham Coxon. Es una pieza que se siente corta a pesar de su duración, pero sofisticadamente nostálgica.

“The Everglades (For Leonard)” es otra balada inmediata con uso de los ruidos de la guitarra de Coxon y arpegios acústicos, este es uno de los temas que mejor retratan la actual etapa de Blur como una banda lo suficientemente madura con una mezcla a la que le vamos agregando una drum machine y un sintetizador que llena el espacio mientras la letra es reflexiva y vivida “There be songs to play,There be grace for everyone, And calmer days will arrive, And we would not need to ask” (“Habrá canciones para tocar, habrá gracia para todos, y días más calmados llegarán, y no necesitaríamos preguntar”).

“The Narcissist”, primer sencillo, fue una muy buena señal del regreso de Blur. Sin duda recoge el sonido indie de principios de siglo agregándole su propio sello en los coros y, sobre todo, en la explosiva guitarra de Coxon en la parte final. Otro tema reflexivo e introspectivo en su letra, ya hablamos de él aquí en columna pero, escuchándolo dentro del disco, encaja como un guante perfecto a mitad del tracklist. Esto se debe a que The Ballad Of Darren es una obra llena de melancolía sobre cuatro hombres que han sobrevivido a una escena musical tan cambiante y continúan dejando un sello inconfundible de por qué son una banda que tiene el status que tiene.

“Goodbye Albert” es una puesta al día del sonido a la The Kinks de Blur que siempre han tenido y en esta canción más que en ninguna otra con guitarra y más adelante un órgano de protagonistas Albarn ofrece una de sus letras más sinceras sobre lo que significa el proyecto Blur para él así como una vista a sus relaciones interpersonales:

“Goodbye to you and me, Goodbye to the shallows life refugees singing, We crossed the world, We disappeared, And no one looks to see if we are coming back soon, I was not ready yet, Let it go” (Adiós a ti y a mí, Adiós a los refugiados de la vida superficial cantando, cruzamos el mundo, desaparecimos ,Y nadie mira a ver si volvemos pronto,yo no estaba listo todavía, déjalo ir).

“Goodbye Albert” es un tema redondo que representa gran parte de lo mejor de Blur, su desarrollo, su adaptabilidad, su sincera y honda mirada.

“Far Far Away Island”, de vuelta con órgano y guitarra, es otro tema sobre la vista hacia atrás, los arrepentimientos y los nuevos comienzos. Mediante una percusión a modo de marcha, el tema avanza en su imparable melancolía, su órgano y teclados suenan espectaculares mientras Coxon vuelve a dar volumen y fills llenos de guitarras llorosas.

“Avalon”, como su nombre indica, habla sobre la Gran Bretaña, más como una inspiración total y amor por la leyenda mítica de esas tierras pero añorando a alguien que ya no está. Dejamos el costumbrismo inglés de lado para hablar sobre amor a la tierra natal y el sentimiento de soledad de no poder compartir la belleza que irradia con alguien querido:

“What’s the point in painting Avalon, If you can’t be present when it’s done? Who’s in the vale again, Picking up the apples of Avalon? (¿Cuál es el punto de pintar Avalon si no puedes estar presente cuando esté hecho?, ¿Quién está en el valle otra vez recogiendo las manzanas de Avalon?).

“The Heights” comienza como la canción más íntima del disco con acordes lentos y delicados de guitarra acústica y slides evocadores de guitarra eléctrica, con coros suaves, demasiado tenues, encima la voz de Damon Albarn que de ser tranquila se convierte en un lamento, entonces entran la batería y órgano, es un tema cuyo eco recorre y se expande por todo el cuerpo llegando al desenlace en un muro de completo noise que le da a el tema final del LP un lienzo sobre donde se eleva el ruido hasta llegar a niveles altísimos.

“I’ll see you in the heights one day, I’ll get there too,I’ll be standing in the front row,Next to you”

(Te veré en las alturas un día, llegaré ahí también, estaré parado enfrente de la fila, a tu lado)

Un album lleno de vivencias, anhelos y grandes arreglos. Post-Critica

Escuchar The Ballad Of Darren es como llegar a casa y encontrarte con ese familiar que tenías mucho tiempo sin saber de él, seguramente querrás conocer todo lo que ha vivido, las cosas que han pasado.

En esta obra, Blur no intenta de ninguna forma ir más allá buscando de nuevo ser sorpresivos e incluso incomprendidos, ya no son los tiempos y después de esos momentos o rachas que tienen todos los grandes artistas ya no se necesita demostrar nada más, aquí Blur no entra en ninguna etiqueta y se limita a hacer lo que mejor saben hacer. Los temas que forman este tándem hecho LP presentan un refinamiento total que solo una banda que ha estado tanto tiempo en el ruedo puede lograr.

Con obvios y sendos recuerdos y sonidos a sus anteriores discos, este es un álbum reflexivo, introspectivo a su manera, lleno de pistas que le hacen honor al título, en su mayoría son grandes baladas, grandes canciones, las mejores de la banda de Londres desde 13 de 1999. ¿Es el último disco de Blur? No lo sabemos pero es una obra donde la banda debería de tener la cabeza bien en alto y sentirse orgullosos de lo que han logrado.

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En Columna musical analizamos los discos más recientes, la música más nueva y también de vez en cuando nos sumergimos al pasado a rescatar grandes trabajos.

Quédate.

Aquí nos leemos.