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Reseña: Gorillaz – Cracker Island

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By Lleimz ML

No importa el año ni el momento, Gorillaz siempre van a reclutar nuevos fans para su causa, la razón está implícita en la esencia de la banda: Son una agrupación virtual, animada. 2-D, Noodle, Murdoc y Russel siempre son cool.

La ruptura de Blur a inicios del nuevo milenio (Que una década después se arreglaría) llevó a Damon Albarn a una búsqueda de una nueva casa y sonidos. Este proyecto es producto de sus obsesiones … Y divertimentos. Jamás se imaginaría la influencia que tendría en la música del siglo XXI, era un proyecto serio junto con otros músicos respetados y un campo de juego de sonidos nuevos.

Gorillaz prácticamente han tenido una carrera que es seguida desde gente en los cuarentas hasta adolescentes de 15 años, han estado desde el inicio del siglo hasta ahora y es momento de que vuelvan a decir algo, este 24 de febrero se lanza Cracker Island.

En la jaula de los Gorillaz

El álbum debut en 2001 de Gorillaz cimbró la escena musical y cuatro singles exitosos les mostraron el camino. La crítica no estaba preparada para algo así, sus notas son bastantes dispares pero Albarn junto con su equipo logró algo: Que un proyecto virtual fuera tomado en serio. Ya con el polvo asentado y la atención de los especialistas y el público, Gorillaz, que es un proyecto intermitente (La banda tuvo una formación inicial pero musicalmente Damon es el único músico permanente y Jamie Hewlett el encargado de los visuales), crearon Demon Days (2005).

Este proyecto los consolidó definitivamente. La crítica que ya sabía de qué se trataba esto aplaudió; la mezcla de Albarn e invitados con todo género que pudieran tocar: el pop, el trip-hop, el hip-hop, la música dance, el punk, la electrónica, el ambient, etc; todo lo que estuviera ahí se podía tocar, todo. Y quien quisiera subirse al barco estaba invitado. Demon Days es el mejor ejemplo en la carrera de la banda porque sintetiza todo eso, no hay límites.

Cracker Island
Gorillaz : Jamie Hewlett

Gorillaz tiene una discografía de seis álbumes de estudio que se extiende por más de dos décadas, con lanzamientos muy dispersos. Después de Plastic Beach del 2010, ha tenido opiniones encontradas en sus lanzamientos, así llegamos a su séptima obra, el nuevo disco: Cracker Island, producido por Greg Kurstin.

Cracker Island: ¿Otro álbum más? Reseña

Cracker Island comienza de manera contundente con el tema homónimo en donde la banda colabora con el afamado bajista Thundercat. Es un funk electrónico directo y vertiginoso con un groove envidiable, el invitado se luce en su slap en la parte final. Añadimos unos coros pegadizos a prueba de teflón, y tenemos un ritmo endiabladamente divertido que te pone a mover el cuerpo.

Tan disfrutable es el comienzo que se pasa volando, dejándote la sensación de que acaba rapidisimamente. Vaya buena manera de comenzar, con su fórmula podría decir que se convertirá en una favorita de los fans en los shows en vivo.

Pero vamos a lo que sigue, comenzando con unos sintetizadores tenemos “Oil” un tema de synth pop y rock de sensaciones espaciales, ¿Recuerdan “Andrómeda” de Humanz? Bueno, aquí tenemos un tema en la misma tesitura pero con la inconfundible voz de Stevie Nicks, sin embargo, a pesar de estar en esta misma especie de sonido, el track de Cracker Island es mucho más bailable y redondo.

Consideremos su tempo mucho más hipnotizante y ese sonido pop listo para la radio (Cosa que logra Nicks, a quien no le podemos quitar los oídos de encima, siempre que aparece en un tema lo engrandece). El track es una de las mejores colaboraciones en la carrera de Gorillaz. Lo digo así sin miedo a los cuestionamientos, llegando a su clímax final es una combinación de la ya mencionada “Andrómeda” y el espíritu de “Dare” del Demon Days con un saborcito New Wave. Espectacular y uno de mis temas favoritos del album, la canción es total melodía y droga pura.

The Tired Influencer“, la tercera pista, es una canción de afortunada sección rítmica, sintetizadores suaves y una letra que habla desde una óptica en tercera persona sobre las redes y el vacío de una fama efímera en nuestros tiempos; donde cualquiera con una cámara puede llegar a ser famoso. La canción está bien construida sobre su cama de teclados y sampleos y es un tiempo medio con Albarn dejándose algunos de los pasajes más sinceros que ha tenido la banda, en la voz de 2-D es una balada, musicalmente está enriquecida por los ritmos pop y su sección de percusiones.

Silent Running” el cuarto track está compuesto por Damon Albarn y Adeleye Omotayo, un miembro de Humanz Choir, esa compañía que creo la banda para el Tour de Humanz, el album donde abrazaron cómo nunca las influencias afro como el hip-hop, el R&B, el soul y música africana que inspiró a Albarn en su disco solista Everyday Robot y lo transmitió a Gorillaz.

Omotayo hace unos coros fenomenales sobre un tema que arranca parecido a una canción de Phil Collins, sin embargo, y afortunadamente, la melodía toma su propio camino. Tenemos los silbidos y los coros espectaculares de Adeleye, es una canción que sigue la estela del anterior tema y que hasta el momento nos está dando el disco de Gorillaz con más sentido melódico de toda su carrera, hay que decir que el tema está adornado por hermosos teclados en arpegio y una sensación de añoranza.

Llegamos a “New Gold” en colaboración con Tame Impala y Bootie Brown, este último es quien se lleva completamente la canción con su rapeo, y he de decir que aunque Tame Impala esté implicado en este tema no se siente que pudieran aportar algo destacado, ya que aunque están ahí presentes con los coros y el ritmo bailable es algo que Damon y sus músicos pudieron haber hecho por su propia cuenta.

En ningún momento dejan su sello personal como esta banda de Indie psicodelico y New Wave, están y hacen su parte pero ya hemos visto escuchado antes como Gorillaz por su propia cuenta podrían haber logrado un tema instrumentalmente igual, quien se roba la función es Bootie Brown que está estupendo y cambia el mood del disco que se estaba convirtiendo en algo muy apegado a los canones del electro pop como lo entiende Damon Albarn.

“Baby Queen” tiene una gran progresión cómo canción pero de nuevo es Albarn llevando sus obsesiones musicales como estandarte principal, ¿Eso es malo? Para nada, sin embargo el tema anterior “New Gold” era necesario para darle una sacudida al mood del album, cosa que consiguió gracias a la introducción del hip-hop que rompió la dinámica de estos temas llenos de sintetizadores y voces afligidas, pero no se engañen, “Baby Queen” es un buen tema.

“Tarantula” es el tema musicalmente más divertido del álbum desde su introducción con ese sintetizador juguetón, hay capas de teclados regadas por todas partes y la sección percusiva es notablemente convincente, la voz de Omotayo hace contraste con la de Albarn en los pequeños momentos que aparece,es bailable y de gran sentido pop,con coros dulces. La canción llega a buen puerto al final con esos sonidos tirando a infantiles.Y nunca mejor dicho lo de “Llega a buen puerto”…

Porque nuestra siguiente canción es “Tormenta” con Bad Bunny y una atmósfera tropical,escuchamos ruidos de la naturaleza caribeña ,sonidos entrecortados de trap y un acercamiento al reggaeton desde el punto de vista de músicos ingleses, el resultado es otro de los mejores temas del álbum, Benito Aka Bad Bunny le da sabor a una pieza que después de su intervención más que bien hecha termina con un bajeo y sonidos de un piano eléctrico con notas tiernas y de ensueño en una atmósfera llena de vida silvestre.

Skinny Ape” llega para romper los moldes de este LP, es el mejor tema del disco hecho sin ningún colaborador adicional y brilla bastante.

Comienza con guitarras folk y un cambio de registro en la voz de Albarn que es dulcísimo, de pronto la pieza se empieza transformar con la entrada de la batería y efectos slide, tenemos una especie de meseta con un gran bajeo para después darlo todo y entrar en un ritmo rápido y new wave muy similar a aquella gran canción de los 80: “99 Luftballons“, pero con identidad propia y sus baños de electrónica, es un tema de 360 grados que termina de dulce manera y enlaza con…

Possessions Island” de nuevo con guitarras folk y efectos de sintetizador creando atmósferas de ventisca, este tema es en colaboración con Beck, aquí hay un melancólico piano hasta que entran cuerdas y vientos dándonos una parte emocionante aunque breve y así con la voz dulce de Beck y Albarn despedimos esta obra.

Cracker Island: un gran regreso de Gorillaz en 2023. Post Crítica.

Vamos a dar por sentado que este álbum está muy marcado por las obsesiones de Damon Albarn sobre todo en la dirección musical hacia donde lo lleva. No es tan ecléctico como otros álbumes de Gorillaz, de hecho es su disco más melódico, más asentado en las variaciones instrumentales dulces y la búsqueda de sonidos que se sientan más uniformes a través de todo el álbum.

Y es por eso que Cracker Island se convierte en un ejemplo notable de un electro pop refinado y elegante con variaciones y mezclas entre géneros lo justas para no dejar caer el LP en la monotonía. En un giro completamente inesperado eso hace que este álbum funcione y se sienta súper cohesivo y coherente. ¿El mejor LP de Gorillaz desde Plastic Beach?

PARA MI SÍ.

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