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Van Halen, 1978: La guitarra pirotécnica

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El 6 de octubre de 2020, el formidable guitarrista Eddie Van Halen se unió a las filas de los músicos que han perdido la batalla contra el cáncer. A sus 65 años, quien cambiara el rumbo del rock a finales de los 70, desconectó, para siempre, su guitarra del amplificador. Pero vive la música.

¿De qué murió Van Halen?

De acuerdo con el certificado de defunción de Eddie Van Halen, el motivo inmediato de su muerte fue un accidente cerebrovascular. A lo anterior se le suman algunas causas subyacentes: un síndrome mielodisplásico en la médula ósea, cáncer de pulmón y neumonía. En el certificado también se enumeran otras “afecciones importantes”, como un cáncer de piel en la cabeza y el cuello y un ritmo cardíaco irregular.

La historia de Van Halen

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Eddie en vivo. Foto: Carl Lender bajo licencia de CC BY 4.0.

¿Pero cómo fue que este joven nacido en Holanda logró definir el sonido de una generación? Vayamos algunos años atrás a California, Estados Unidos: hijos de padre holandés y madre indonesa, los hermanos Van Halen se criaron en un entorno musical; Eddie y Alex habían recibido clases de música clásica desde niños y su primera banda se formó a mediados de los 60 con Eddie en la batería y Alex en la guitarra. Para 1972 los roles habían cambiado y su grupo ahora se llamaba Genesis.

En esa época los hermanos Van Halen le rentaban el equipo de sonido a otro chico: David Lee Roth a quien prefirieron integrar al grupo como vocalista para ahorrarse unas monedas; el último en unirse a la banda fue Michael Anthony, bajista. Con el cuarteto definido y el hallazgo de que ya existía una agrupación con el nombre Genesis, fue Roth quien propuso tomar el apellido de los hermanos como nombre oficial. Era 1974 y Van Halen se había formado.

Sin manager ni apoyo externo, volanteando en escuelas, la banda se abrió paso con lo que mejor hacían: tocar. Y de hacerlo en patios traseros saltaron a escuelas y de ahí a bares y de ahí… Para 1977 Van Halen ya tocaba en recintos legendarios como el Whisky a Go Go y el Starwood en Hollywood, fue allí donde fueron descubiertos por Mo Ostin y Ted Templeman de Warner Bros. –en una semana el contrato había sido firmado.

Van Halen en el estudio

Las grabaciones de su primer disco se llevaron a cabo en el estudio Sunset Sound con suma rapidez. “No teníamos demasiado material,” recuerda Michael Anthony, “así que básicamente tomamos nuestro show en vivo y las canciones que nos sabíamos e iniciamos”. La mayoría de las canciones se grabaron con la banda tocando en vivo y aunque se sobregrabaron algunas secciones de guitarra y harmonías la base musical estuvo lista en una semana.

“Estábamos brincando y bebiendo cerveza y alocándonos en el estudio también”, comentaba Eddie en una entrevista de 1978 apuntando a que no encontraba ninguna diferencia entre lo que se tocaba dentro y fuera del estudio. Es difícil no hallar la chispa de la que hablaba Eddie, hay algo fresco, espontaneo y radiante en cada una de las piezas que componen el álbum.

La ahora imprescindible “Eruption” ni siquiera estaba planeada para estar en el álbum: los hermanos Van Halen se estaban preparando para su siguiente toquín en el Whiskey a Go Go, cuando de pronto Ted Templeman se incorporó preguntando por el solo que en ese momento practicaba Eddie; “Es un pequeño solo que hago en vivo”, “Hey, ¡es genial! Ponlo en el disco”. Escuchemos “Eruption” de Van Halen:

Van Halen, 1978

En una época en donde el Punk estaba más vivo que nunca, en donde el New Wave tomaba cada vez más relevancia y en donde el Disco se rehusaba a morir, Van Halen lanzó su disco homónimo un 10 de febrero de 1978 como diciendo “éste es el nuevo rumbo del rock”. Todo cambiaría después.

“Eddie le devolvió la sonrisa a la guitarra del rock en una época en donde comenzaba a sentirse algo desanimada”, dijo Joe Satriani charlando con la revista Billboard en 2015. ¿Pero qué lo hacía tan especial?

¿Recuerdan la mención de “Eruption”? Bueno, ese tema de menos de dos minutos bien podría estudiarse en un salón de clases porque ahí hay una probadita de lo que podía hacer Eddie Van Halen con su instrumento. La técnica que utiliza para darle al mástil de su guitarra ese rango inexplorado de expresión se llama tapping y, para no entrar en demasiada terminología, consiste en golpear las cuerdas en el mástil con los dedos de la mano derecha (la que toca) convirtiéndola en “una extensión de la mano izquierda”, como explicaría en varios foros el propio Van Halen.

La inspiración de esta técnica vino de escuchar a Jimmy Page tocando el solo de “Heartbreaker”, pero Eddie llevaría esto a otro nivel, incluso llegando a fabricar (y patentar) un dispositivo que se colocaba en la parte trasera de la guitarra permitiéndole usar esta técnica como si de un piano se tratara.

Pero el sonido único de la banda no sólo dependía de la habilidad con las manos de Eddie, también de su ingenio: siempre tuvo claro el sonido que buscaba y no lo iba a encontrar en las guitarras disponibles en el mercado. Así que tomó cartas en el asunto.

Siempre empujando las cosas más allá de donde deberían estar, Van Halen decidió crear su propia guitarra. Todo para él era prueba y error, en una entrevista con la revista Guitar Player comentaba: “He echado a perder muchas buenas guitarras así, pero ahora ya sé lo que hago y puedo hacer lo que se me antoja para llevarlas a donde deseo. Detesto las guitarras de aparador en tiendas”.

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La guitarra que Eddie lleva en la portada de Van Halen es la famosa Frankenstrat, creada con partes de Fender, Gibson y Charvel; pintura y decorados propios, naturalmente. Pero eso no es todo, su habilidad también lo llevó a hackear el sonido de su amplificador Mashall 1959 para llegar al sonido en su mente.

La importancia de apellidarse Van Halen

Sin importar el arte que realicen, son pocos los individuos cuya técnica y estilo logran definir y dirigir una nueva forma de crear. Con su primer disco, Van Halen dio un paso gigantesco para convertirse en una banda imprescindible dentro del Rock. El talento sobrenatural de Eddie Van Halen encontró a tres grandes músicos que lo llevarían a volar muy alto.

Siempre he pensado que hay un fulgor único en la forma en que suena la guitarra de Eddie, como si tocara pirotecnia. Pero lo que más me gusta es que nunca se olvidó de sus raíces (su principal influencia fue Eric Clapton en su época con Cream) y volvió al blues para interpretarlo de una manera fabulosa, por eso mi canción favorita de su primer disco es “I’m the One”, un shuffle bien sabroso que tienen que escuchar:

Hay mucho por contar sobre Van Halen. Ni siquiera mencioné sus temas más populares, cuando tocaban con Black Sabbath o la anécdota de los M&Ms… Lo que significa que en algún futuro podremos seguir charlando sobre los hermanos Van Halen y su discografía. Mientras eso sucede no se olviden de compartir sus álbums favoritos de esta agrupación.

Este artículo es cortesía de Certeza Diario, en donde publicó originalmente bajo el nombre de “La guitarra pirotécnica: Van Halen, 1978”.