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Reseña: Black Midi – Hellfire

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By Berrouns

Generalmente relacionamos al Infierno con imágenes de candentes llamas, tortura de pecadores, demonios aterradores y como un lugar donde no hay escapatoria. Pero el Infierno puede ser diferente para cada persona, especialmente para quienes logran expresar su visión a través del arte. Es el caso del grupo de música progresiva y experimental, Black Midi, quienes nos presentan su versión de este temible lugar por medio de su nuevo disco titulado Hellfire.

Si nunca has escuchado a Black Midi, te puedo decir que tienen un sonido atrevido, arriesgado y extrovertido. Son una fusión de rock alternativo, progresivo, experimental y hasta con elementos de acid jazz. No estoy seguro si su música podría ser considerada para todo mundo, pero sin duda alguna tienen una onda muy interesante.

El disco Hellfire fue lanzado el pasado 15 de julio en todo el mundo y rápidamente dio mucho de qué hablar tanto a sus aficionados como a la crítica especializada, ya que a pesar de lo extrañas y surrealistas que llegan a sonar sus canciones, el disco ya está considerado como uno de los mejores de la segunda mitad del año. Pero quienes lo escuchan deben tener la mente abierta para encontrar todos los detalles escondidos en sus canciones, y quizá así también descubran su propio Infierno.

El rock experimental de Black Midi

Black Midi es una de esas bandas de las que no todo mundo ha escuchado, y eso se debe en gran parte a la naturaleza de la misma. Proveniente del Reino Unido, el grupo está conformado por tres músicos que, aparte de talentosos, conocen muy bien su oficio. De hecho, los fundadores del grupo se conocieron mientras atendían a la BRIT School, que es una escuela para las Artes Escénicas y la Tecnología ubicada en el municipio de Croydon de Londres, además de que es una cuna de talentos para diferentes disciplinas.

Aunque se conocieron algunos años antes, se podría decir que Black Midi comenzaron su trayectoria en el año 2017, tocando en algunos venues locales e incluso llegando a tocar en festivales de música internacional, como Iceland Airwaves, en Islandia. Y a pesar de que aún no producían un disco completo, comenzaron con sencillos e incluso el lanzamiento de un cassette con sesiones en el estudio.

Black Midi en el concierto de KEXP.
Black Midi en el concierto de KEXP.

Pero fue gracias a su concierto con la estación de radio KEXP en el año 2018 donde se dieron a conocer al resto del mundo. Cuando su concierto fue publicado, cautivaron a propios y extraños con su particular estilo único de música, llegando a convertirse en uno de los videos más exitosos del canal. Si deseas ver dicho concierto, lo puedes hacer haciendo clic aquí.

A partir de entonces, Black Midi ha lanzado tres discos en total. Los primeros dos fueron Schlagenheim (2019) y Cavalcade (2021). En ambos discos dan muestra de la versatilidad musical con la que cuentan y de cómo están abiertos a experimentar con sonidos e instrumentos diferentes. Incluso en sus conciertos desean sonar diferente a sus propios discos, incorporando elementos e instrumentos que no estuvieron presentes en las grabaciones.

Crítica de Hellfire: el Infierno hecho música

Portada de Hellfire, lo nuevo de Black Midi.
Portada de Hellfire

Hablar sobre un disco como Hellfire es muy complicado. Es más, hasta puede ser una labor que requiere de trabajo, paciencia y estudio para quien lo escucha. Menciono esto ya que la primera vez que escuchas el disco completo, tu mente terminará un poco confundida y no podrás decir si sus canciones te gustaron o no. También es probable que al escucharlo por primera ocasión no logres distinguir del todo el sonido de una canción a otra, debido a lo caóticas que llegan a sonar todas.

Considero que la portada del disco representa muy bien el sonido que los chicos de Black Midi quisieron expresar. A primera vista podría lucir caótico y sin sentido, pero mientras te fijas en más detalles y comienzas a seguir los patrones que hay en ella, poco a poco comienzas a encontrarle un sentido, dándote cuenta de que en realidad hay una imagen detrás de todos esos colores. El disco anterior de Cavalcade tuvo una portada similar, pero considero que el sonido de dicho álbum es un poco más comprensible.

A pesar de que oficialmente no está considerado como un disco temático o de que sus canciones tengan relación temática una con otra, sí se siente como un disco que en conjunto habla sobre los pecados del hombre, pesadillas y situaciones que podrían considerarse como infiernos personales. Además de que las canciones tienen sonidos similares.

La primera pieza lleva el mismo título que el disco, “Hellfire”. Lo primero que escuchamos son un par de notas de piano seguidas de la voz de Geordie Greep, quien más que cantar, parece que está expresando en un monólogo su sentir sobre la inevitabilidad de la muerte, que sería el primer paso hacia el Infierno, todo ello acompañado de notas inquietantes que van en aumento conforme transcurre la canción.

La segunda canción, “Sugar/Tzu”, comienza con un sonido más cercano al jazz y habla sobre un hombre que asesina a un famoso boxeador, lo cual lo lleva a prisión donde lee noticias sobre el crimen. Claro, toda esta trama la debes ir descifrando mientras la escuchas, ya que no todo es claro al 100%. Todo para que al final, se de cuenta el protagonista de que el hombre al que asesinó, se trataba del mismo Satán.

Del sonido estilo acid jazz al inicio, salta a un ritmo mucho más frenético y caótico rápidamente. Se combinan diferentes instrumentos en lo que suena a una carrera donde todos ellos luchan por alcanzar la meta. Este caos me recuerda más a un sonido trap o electrónico que a rock, que como mencioné en los párrafos anteriores, refleja muy bien el sonido general del disco y de su portada.

Para la tercera pista del disco, ya prácticamente sabes lo que te espera. “Eat Men Eat” comienza con sonido de música flamenco que va y regresa durante varias secciones de la misma. Esto resulta en una grata e inesperada sorpresa, demostrando una vez más la versatilidad en el sonido de Black Midi.

En esta ocasión, el Infierno descrito no se encuentra después de la muerte, sino en las propias acciones humanas. La letra habla sobre dos hombres que descubren que el dueño de una mina vende los jugos gástricos de los mineros como vino, hasta que son descubiertos y deben escapar.

Titulada “Welcome To Hell”, la cuarta pieza no podía ser más explícita en cuanto al tema del que habla. En esta ocasión, el Infierno está reflejado en las fuerzas armadas y el proceso de reclutamiento que atraviesan los soldados, quienes son usados por sus autoridades con el único fin de matar.

La canción salta constantemente de un ritmo a otro, en ocasiones es calmado y en otras estalla en combinaciones de rock pesado y jazz. Dicho en una palabra, es una canción que incluso podría llegar a sonar improvisada, pero poco a poco te das cuenta de que todo está premeditado.

The Race Is About To Begin” es otra canción de la que no podía dejar de mencionar en esta reseña. Es la más extensa del disco, superando los 7 mins de duración, y si no has puesto atención al sonido de Black Midi en las canciones previas, podrías creer que se trata de una canción que ya has escuchado, pero no es el caso.

Aparte de combinar los mencionados estilos de rock y jazz, también llega a un punto lleno de frenesí en el que Geordie Greep explota con sus letras interpretándolas lo más rápido posible, que al igual que en otras canciones, me recuerda a un sonido trap o de drum & bass.

La última canción de la que quiero hablar en esta reseña, es de hecho la última del disco: “27 Questions”. Este tema habla sobre un actor moribundo quien considera que hay varias preguntas que podrían quedar sin responderse antes de morir. El actor, por cierto, hace referencias a una gran guerra, pero no se especifica si se trata de la Segunda Guerra Mundial del siglo XX, o de alguna posible futura guerra que cambiará la percepción de la humanidad próximamente.

Hacia la segunda mitad, el actor protagonista de la misma, comienza a cantar tal como si lo hiciera en un musical de Broadway, incorporando otro ritmo más al caótico sonido del disco. Sin embargo, es un cierre magistral y hasta reconfortante para todo el álbum.

Como bien mencioné, Hellfire es un disco que sí o sí debes escuchar varias veces, no está diseñado para escucharse una sola vez. Con cada pasada notarás notas y detalles diferentes hasta que cada canción haga sentido. Podría sentirse como improvisado o como una mezcla de ritmos y sonidos, pero al hacer a un lado las capas sonoras de cada canción, encontrarás un disco atrevido, irreverente y muy interesante.

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